jueves, 21 de junio de 2012

De cuentos y deseos compartidos


Analita es única. Escucha atentamente, toma nota y siempre actúa. Da miedo decirle nada porque si te descuidas lo transforma en realidad. Es como el chiste ese del genio de la lámpara... ¿cómo era? Bueno, el caso es que mamá y Analita siempre han tenido muchas cosas en común que descubren por pura casualidad y que además son tan poco frecuentes que la casualidad es aún más grande. Hace unos meses mamá tuvo fiebre y, como siempre que tiene fiebre, también tuvo pesadillas. Esta vez fue una pesadilla extraña... De repente estaba dentro de un cuento que tuvo de pequeña en el que jamás había vuelto a pensar porque ya no está en casa de los abuelos... Estaba dentro de La casa embrujada; en cada una de sus páginas: con el fantasma del hueco de la escalera, con el cocodrilo de la bañera, con los gatos de ojos amarillos por todas partes... Tampoco es que fuera una pesadilla horrorosa; dice que lo pasó bien recorriendo todos aquellos rincones encantados de su infancia.


La maison hantée, leído tal cual porque entonces no tenía ni pajolera idea de francés. Se lo había regalado la tía Carmina, su madrina. Los regalos de la tía Carmina siempre eran (y siguen siendo) especiales. La tía Carmina y su familia vivían en Francia y claro, en aquella época, todo lo que traían «los primos de Francia» en Navidad era diferente... très sophistiqué.

La cosa es que tras recordar el cuento en sueños, mamá lo buscó en Internet... Edición original de 1979, mil premios, Pienkowski el gran maestro del pop-up, reeditado hace cinco años, descatalogado una vez más, piezas de coleccionista... ¡100 dólares! Entonces mamá encontró un ejemplar por seis eurillos-de-nada en una página en alemán y se la reenvío a Analita para que le dijera qué ponía (porque Analita sabe alemán). Lo primero que hizo Analita fue reírse mucho con la historia de mamá y su pesadilla. «¿Cómo? ¿Pero estabas dentro del libro?». Después, en cuanto vio la portada, dijo: «este cuento lo tenía yo». «Imposible; me lo trajo mi madrina de Francia». «Pues yo también lo tuve; ¿a que hay un fantasma en el hueco de la escalera?». Y como Anahí es el genio de la lámpara, en una semana mamá tenía su ejemplar de Hounted house (la versión inglesa) en casita.



Así es Analita. Hoy es su aniversario de boda. Ella y Germán celebran cuatro años de amor y una Olivia preciosa. El año que viene celebraremos un año más de amor y ¿quién sabe qué más? Nuestros cisnes también tienen muuuuuucho que celebrar. Esta misma mañana la familia al completo ha salido de paseo. Rubita, tus deseos son los de mamá.


Ayer recibimos esta notita que no podemos dejar de publicar aquí. Y es que Analita tiene alma de bloguera, aunque ella no lo sabe. Ya sabemos que hoy os hemos dado mucho que leer... Mañana os damos libre, ¿vale?

Hoy es el cumple de mi morena (yo soy su rubia que-no-lo-era-pero-que-lo-he-vuelto-a-ser-pero-para-ella-siempre-lo-fui). Como la tengo lejos a veces la tengo un poco abandonada de regalos y de piropos, pero hoy es SU día y le voy a regalar una parrafadita. Pues... Cómo empezar... Por dónde comenzar... ¿?
 

Se podría decir que es mi única amiga y seguramente la del alma, de esas que aparecen en tu vida porque sí y te la cambian de arriba abajo. La verdad es que recuerdo (y mira que mis recuerdos de la universidad son vagos- ¿porquéserá?) cuando la veía fumando a la salida de cada clase sentada en lo alto de esas barras que para mí eran un potro de tortura ya que se me caía medio cachete de culete a cada lado. Y ella ahí, en lo alto, con una soltura... No me caía ni bien ni mal, pero fumaba... y yo también... e igual eso nos unió.
 

La verdad es que hemos pasado alguna cosilla juntas (novios, exnovios, futuros maridos, viajes, embarazos, hijos, coles, falta de sueño, cigarros, copas, "no apruebo ni de coña" (que luego era un 10), "yo no lo haría", he comprado este wasitape y este papel a 100 euros la cuadrícula, etc.) en estos 15 años de amistad y sólo puedo decir que estoy super orgullosa de tener una amiga como ella.
 
Tenemos pelis de adeloscentes americanos en común, cuentos de la infancia, veranos en USA muy parecidos y ni siquiera nos conocíamos, brujuleamos juntas por internet y hacemos "la compra" virtual a las niñas de todo lo bonito. Hablando de bonito, hace cosas espectaculares, pero eso ya lo sabemos todos. Es una creativa en potencia! Un día dijo que se ponía a coser y con la máquina que le regaló el tío Ángel, no ha parado de hacer preciosidades hasta hoy!

Es leal a más no poder, detallista, familiar, nunca le oiréis decir NADA malo de nadie de su familia, es sutil y es racional. Es MI AMIGA, de esas que la quieres en tu vida día sí y día también. Un día sin oír su voz es un día raro. Siempre hay algo de lo que hablar (y mira que hablamos al día...), de reír, de despotricar, siempre tenemos algo que contarnos. Tan única es ella que ha estado sin móvil (y yo sin olvidarme de su número) -al menos- 10 años... En este tiempo me ha abandonado y se ha sacado un carnet (para luego ir siempre de copiloto conmigo, no vaya a ser...) de conducir, ha renovado su movil y he conseguido engancharle al Apalabrados que jugamos cada día (dos partidas, no vaya a ser que con una tengamos poco)... Madruga cada día más que yo, y se acuesta a horas prudenciales, una gota de vino ya le vuelve piripi, lleva a las niñas a las celebraciones del Depor y un millón de cosas más que si me lo dicen hace años, no me lo creo.

Bueno, igual esto lo debería de guardar en un cajón para la fiesta de los 40, pero he pensado que los 39 también son motivo de celebración.

Te quiero mi morenita!

miércoles, 20 de junio de 2012

Treinta y todos

Esta mañana no han faltado los besos y abrazos de oso, los regalitos en forma de dibujos decorados con mil corazones, los primeros F E L I C I D A D E S escritos por manos pequeñas con letras dubitativas e irregulares, la intención de servir un desayuno especial en la cama, con mil almohadas... No han faltado las mañanitas telefónicas de la abuela Lola, el «qué va ser hoy tu cumpleaños» del abuelo Pepe, traducido sistemáticamente por mamá (que para algo es traductora) como «felicidades, hija mía de mi alma, cuánto te quiero». Tampoco han faltado las mañanitas you-tuberas de Analita (precedidas de dos regalos entrañables de los que hablaremos mañana), un mensaje desde un rincón perdido y secreto del Caribe, ya tú sabes, mi amol (y ¡que vivan los novios!), las mil y una versiones del cumpleaños feliz —entonadas con más o menos acierto— recibidas mil y una veces con todo el amor del mundo. Hoy mamá cumple 39 años... 


Treinta y todos... Le queda un añito para hacer realidad todas esas cosas que han de hacerse antes de los 40... ¿Y qué cosas son esas? Mamá tampoco lo tiene muy claro. Cada persona debe elaborar su lista particular... Los habrá que quieran tirarse en paracaídas antes de entrar en la cuarentena. Mamá no es tan intrépida. Los habrá que necesiten darse un capricho y gastarse un pastizal en un vestido, por ejemplo. Mamá no es tan caprichosa. Los habrá que deseen viajar al otro lado del mundo. Mmm... Esto sí puede ser. Los habrá de todos los tipos, con todas las necesidades, deseos e ilusiones imaginables. «Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro»... Pero esta lista no es la de los cuarenta... Es la de toda una vida, de manera que todavía tiene tiempo de escribir un libro... bueno, dejémoslo en un cuento. En fin, por ahora, encabezando en solitario la lista de Cosas que tienes que hacer antes de los 40 (y corre que no te queda nada) están estas tres tristes palabras: DEJAR DE FUMAR. Esta año va a conseguirlo sin duda.

Porque no concibe el día de su cumpleaños sin las mañanitas
(en la versión que sea)...




Quisiera ser solecito
para entrar por tu ventana
Y darte los buenos dias
acostadita en la cama

viernes, 15 de junio de 2012

Juuuu... niiiii... o

Junio se nos está haciendo un poco cuesta arriba a todos... el cansancio acumulado durante este año escolar tan intenso empieza a hacer mella... El viernes que viene nos dan las VACACIONEEEEES y estos días previos a la despedida estamos algo nerviosas y cansadas. Papá y mamá siguen con su trabajo y tienen que hacer verdaderos malabarismos para hacer un hueco al ballet y a sendas reuniones del tercer trimestre y al festival de fin de curso y a tantas otras cosas... Nosotras agradecemos el esfuerzo bailando lo mejor que sabemos... Creemos que les ha gustado porque ¡cómo nos aplaudían! Todavía no hemos descargado las fotos pero, no preocuparse, no os libraréis de verlas.


Esta semana, por fin mamá ha podido ayudar a las profes con algo del festival. En nuestro cole casi todo lo hacemos nosotros con la ayuda de las profes, para que los padres no tengan que hacer otro hueco en sus agendas para conseguir o hacer el disfraz de lo que toque. Pero a mamá le apetecía y se ofreció a hacer los sombreros mexicanos de Ele y sus compis que cantaban Me gustas mucho, de Rocío Dúrcal (no era toda la clase, menos mal). Los hizo con goma eva y quedaron bien chulos.


A mí me ha tocado ser Marisol e interpretar el tamazo Estando contigo. El atuendo lo elegí yo, más o menos, con la orientación de mamá. La falda la hizo María, la mamá de Cris y amiga de mamá, en un periquete (mientras mamá le decía por teléfono qué necesitaba). Al principio no me hacía ni pizca de gracia (yo tenía claro que quería llevar el vestido verde de la tía Ana) pero, con cada nueva vuelta que daba de pie sobre la mesa, la idea iba gustándome más. Dice mamá que le recuerdo a ella y a aquella Navidad que, muy enfadada, se negó a hacer la función del cole porque ¡le había tocado ser NOCHE! A ella, que podía llegar a entender que alguien pudiera hacer de buey o de mula, no le entraba en la cabeza que se pudiera ser NOCHE y decidió hacerse la enferma y no ir al cole. Y eso que la pobre bisa Ana se había pasado el día cosiendo cien estrellas y una luna en un maillot negro... En fin, queda claro que tengo «el gen jamé» (y por partida doble; ya hablaremos de esto otro día).



miércoles, 6 de junio de 2012

Fuchicando, fuchicando...


Mamá ha aprendido a crear sus propias formas personalizadas para Photoshop... Aunque hay un montón de formas gratis en Internet, ella quería hacer las suyas propias... Así que investigando un poco aquí y allí, mezclando un poco de un tutorial en francés y un vídeo en algo parecido al inglés, ha dado (aún no sabe cómo) con la fórmula más fácil para hacerlo. Para poder repetir la experiencia en el futuro ha tenido que tomar nota de la receta paso a paso, con imágenes incluidas... Si la queréis, aquí podéis verla. Aunque las imágenes son un poco malas, esperamos que al menos den alguna pista.

:::: Todo empieza con un dibujo escaneado... ::::


:::: Y termina con esto, por ejemplo ::::



Sabemos de alguna que dirá: ¿Y eso para qué es? ¿Por qué pierdes el tiempo así? Pues no es para nada concreto, tía Ele, pero lo hacemos «porque nos gusta y porque nos divierte».






lunes, 4 de junio de 2012

7 años como 7 soles

Un día como hoy igual de soleado y bonito, hace siete añazos, papá y mamá se vistieron muy guapos y se dijeron delante de todas las personas que les importan que querían hacerse viejitos juntos, hacer de su casa (cualquier casa) un hogar cálido al que quisieran regresar cada noche y del que no quisieran salir nunca, tener una Lola y una Elena y disfrutar de ellas a cada paso del camino y quererlas y darles todo lo bueno que les dieron a ellos los abuelos... Con muy poquitas palabras se prometieron ser cualquier cosa menos amigos, disfrutar juntos de todo aquello que hicieran, hablar hasta las mil sentados en unas escaleras sin importarles el mañana, cenar avellanas, dormir abrazados, tener un sofá rosa de cualquier color... TODA LA VIDA.



Siete años más tarde, papá está en París ¡en París, mon amour! el día de su aniversario... solito. Se fue ayer por la tarde; tenía que trabajar y mamá no ha podido acompañarle finalmente... Desde casita, mamá quiere decirle que todas estas promesas siguen en pie, que son vitalicias y que, aunque en ocasiones las fuerzas flaqueen, intentará no faltar a ninguna de ellas y cenar avellanas en el sofá rosa siempre que él quiera. 

Mamá lleva un rato mirando las fotos de la boda para elegir una que poner aquí, como cada año... Se nota que lo pasaron bien ese día... Lo hicieron todo como ellos quisieron... ¡hasta las lecturas de la iglesia! Un pasaje de El principito y este cuento precioso de R. Tagore:

Era un matrimonio pobre. Ella hilaba a la puerta de su choza pensando en su marido. Todo el que pasaba se quedaba prendado de la belleza de su cabello negro, largo, como hebras brillantes salidas de su rueca. El iba cada día al mercado a vender algunas frutas. A la sombra de un árbol se sentaba a esperar, sujetando entre los dientes una pipa vacía. No llegaba el dinero para comprar un pellizco de tabaco.


Se acercaba el día del aniversario de la boda y ella no cesaba de preguntarse qué podría regalar a su marido. Y, además, ¿con qué dinero?


Una idea cruzó su mente. Sintió el escalofrió al pensarlo, pero al decidirse todo su cuerpo se estremeció de gozo: vendería su pelo para comprarle tabaco. Ya imaginaba a su hombre en la plaza, sentado ante sus frutas, dando largas bocanadas a su pipa: aromas de incienso y de jazmín darían al dueño del puestecillo la solemnidad y prestigio de un verdadero comerciante.


Sólo obtuvo por su pelo unas cuantas monedas, pero eligió con cuidado el más fino estuche de tabaco. El perfume de las hojas arrugadas compensaba largamente el sacrificio de su pelo.


Al llegar la tarde regresó el marido. Venía cantando por el camino. Traía en su mano un pequeño envoltorio: eran unos peines para su mujer, que acababa de comprar, tras vender su pipa.



viernes, 1 de junio de 2012

Taller de galletas decoradas


El sábado pasado teníamos plan de chicas: mamá y nosotras juntitas toda la mañana haciendo lo que nos gusta. Estuvimos en un taller de Vi luz y entré de galletas decoradas que nos encantó. Decoramos galletas y desayunamos y el tiempo se nos pasó volando. Las profes, Ana y Laura de doces bolachas, nos enseñaron a modelar fondant de colores e hicimos una galleta pollito, una galleta cerdito y una galleta tigrito. Nos pareció súper divertido... fue como hacer plasti pero ¡de comer de verdad! (Ele de pequeña se comía la plasti que no se come). Después pintamos otras galletas como quisimos ¡con rotuladores! Pero cuidado, eran rotuladores especiales de tinta comestible. Y, por último, decoramos la cajita en la que nos llevamos todas nuestras galletas a casa. Mamá por fin puso cara y voz y sonrisa a Beby de La casita de Bebybo o a Lucía de Baballa.


Este sábado repetimos... No vamos a hacer galletas; vamos a una click party. Los niños desayunaremos y jugaremos mientras las mamás, con la ayuda de la fotógrafa Carol Yepes, aprenden a hacernos retratos de calidad y, sobre todo, distintos... porque siempre ponemos la misma cara, la misma sonrisa forzada, la misma boca de pa-ta-ta, el mismo gesto de mamá-déjame-en-paz-de-una-vez-siempre-con-la-camarita... Yo ya he dicho estoy dispuesta a transigir en lo de jugar y desayunar si quiere, pero que no pienso posar, POR AHÍ NO PASO, que estoy harta de fotos... Mamá me ha dicho que vaaaaaaale, que no me preocupe... Reza por que la profe conozca técnicas y trucos para hacer fotos sin que los niños nos enteremos... Ya os contaremos.


Viernes de cuento: Motmota, ¡la mejor amiga!


El cuento de hoy, Motmota, ¡la mejor amiga!, pertenece a una nueva colección de cuentos editados en exclusiva por SM para Fnac que se llama Mini Mundo Fnac. Por ahora consta de cuatro títulos y cada uno de ellos inaugura una de las cuatro series de la colección: Siente, Muévete, Explora y Viaje en el tiempo. Motmota, ¡la mejor amiga! pertenece a la serie Siente y es el único que conocemos por ahora. A mamá le parece que la relación calidad-precio es estupenda... Es relativamente barato, porque es un álbum ilustrado en toda regla, aunque de tamaño mediano, con texto de Gabriela Keselman (autora también del cuento ¿Cuándo viene papá?, del que hablamos hace bien poco) e ilustraciones de Tesa González (que también nos encanta, sobre todo el cuento El sueño de Lu Shzu, de Edelvives).

Motmota es una marmota muuuuuy distraída que necesita que su mamá le apunte bien clarito en una pizarra todo lo que debe hacer cada día... Tan despistada es que necesita que le recuerde incluso que puede estornudar, si tiene ganas... La historia comienza con una confusión: Motmota cambia sin querer una letra de una palabra y...


La intención de Motmota es obedecer a mamá... «Si es el día solitario, estaré sola». Pero sus amigos la necesitan... Olmo, el oso hormiguero, quiere que le ayude a preparar una fiesta a las hormigas... Bueno, podría estar sola media mañana, toda la tarde y un rato más. Después Bibi, la liebre, necesita compañía porque está malita y no puede salir a jugar... Y Patú, el pato, tiene miedo de andar fuera del agua y le pide que le dé la mano... Aunque es el día solitario, Motmota no puede decirles que no; son sus amigos y la necesitan. Así, sin siquiera saberlo, pasa el día solidario de Motmota.

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